
Labranza de conservación: definición y beneficios para el suelo

La labranza de conservación es una técnica agrícola que reduce la alteración del suelo para preservar su estructura, retener la humedad y mejorar su fertilidad, promoviendo una agricultura más sostenible y eficiente.
¿Quieres saber más? Presta atención a este nuevo artículo:
¿Qué es la agricultura de conservación?
Índice de contenidos
Para quienes aún desconocen qué es la agricultura de conservación, la idea principal es clara: es una técnica agrícola que se compone de diversas técnicas diseñadas para preservar el suelo, optimizar el uso del agua y mejorar la productividad desde un enfoque sostenible.
Esta técnica se sostiene de tres pilares básicos:
- Minimizar la alteración del suelo. Busca reducir el uso de maquinarias para no dañar las capas del suelo.
- Cubrir permanentemente el suelo. Gracias al uso de residuos de cultivos anteriores, con ello buscan proteger la superficie.
- Rotación de cultivos. Modificando los tipos de cultivos para mejorar la biodiversidad y la salud del suelo.
Con estas acciones ayudan a conservar los recursos naturales, a la vez que reducen los costes de producción a largo plazo.
¿Cuáles son los 4 tipos de labranza?
Existen distintos tipos de labranza de conservación que se adecuan a las necesidades del suelo y del agricultor. Los principales que destacamos son:
- Labranza convencional: se lleva a cabo volteando el suelo con arados. Con ello se consigue controlar las malas hierbas, pero tiene un hándicap, puede ocasionar erosión y degradar el suelo.
- Labranza reducida: se pasan menos veces las maquinarias por el cultivo, reduciéndola compactación del suelo y el consumo de combustible.
- Labranza cero: no se lleva a cabo con arados, sino que se siembra directamente sobre los residuos de cultivos anteriores. Con este método se consigue mantener la humedad del suelo y previene la erosión.
- Labranza en franjas: se labran pequeñas zonas donde se siembran las semillas, dejando el resto sin siembra.
¿Qué es el sistema de labranza de conservación?
El sistema de labranza de conservación es una técnica agrícola que buscar reducir la alteración del suelo, conservando una cobertura orgánica permanente y premiando la rotación de cultivos.
Este sistema pone el foco en la mejora de la salud del suelo, reduciendo la erosión y optimizando el uso del agua. Sus tres principios son:
- Casi inexistencia de la alteración del suelo.
- Cobertura continua del suelo.
- Diversificación de cultivo.
Si te interesa la información sobre prácticas agrícolas sostenibles, puedes ampliarla en nuestro artículo del blog sobre agricultura regenerativa.
Ventajas del sistema de labranza de conservación
Las ventajas de la implantación del sistema de labranza de conservación son múltiples, tanto para el medio ambiente como para los agricultores. Entre las que destacamos:
- Sostenibilidad ambiental, mejorando la calidad a largo plazo.
- Ahorro de costes a largo plazo, dado el menor uso de maquinarias y combustibles.
- Menor consumo hídrico, que conlleva una mayor eficiencia del uso del agua.
- Mejora de la biodiversidad.
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